La gestión y almacenamiento de residuos es un auténtico reto en un mundo en el que se genera cada vez más basura. Una de las soluciones más adecuadas ante esta problemática son las plantas de reciclaje donde se tratan adecuadamente los residuos para ser reciclados o reutilizados. No obstante, en España todavía a día de hoy muchos residuos y desperdicios terminan acumulándose en vertederos ilegales.

 

¿Qué son los vertederos ilegales?

Un vertedero ilegal es un terreno de más de una hectárea donde se han eliminado diferentes tipos de residuos sólidos directamente sobre el suelo sin tomar las medidas necesarias para la protección del medioambiental y de la salud de las personas. 

Los vertederos controlados (legales) cuentan con una impermeabilización total del suelo y con un sistema de tuberías para recoger los gases que se generan por la descomposición de residuos. Con estas medidas se evita el deterioro del entorno, la contaminación de suelos y aguas y la transmisión de enfermedades. 

En cambio, los vertederos ilegales no tienen ningún tipo de control ni seguridad. Por este motivo, representan un gran peligro ambiental. Este tipo de vertedero suele estar en municipios pequeños o en zonas en las que no existen infraestructuras para la recogida, gestión y tratamiento de residuos urbanos. Los particulares se deshacen de sus pertenencias en descampados abandonadas, agujero o márgenes de ríos. Con el paso del tiempo se van acumulando residuos de forma descontrolada. 

 

¿Qué problemas causan los vertederos ilegales? 

Los vertederos ilegales o irregulares son grandes focos de contaminación para el subsuelo, las aguas y también un riesgo para la salud de las personas que habitan en la zona. Estos son algunos de los peligros que representan estos vertederos:

 

  • Contaminan aguas (superficiales y subterráneas), suelos y aire.
  • Alteran la fauna y provocan enfermedades en los seres vivos. Además, la bioacumulación de sustancias perjudiciales en algunas especies puede acabar en la cadena trófica, e incluso llegar a los seres humanos.
  • Alto riesgo de incendio. Al no haber un control adecuado los residuos inflamables o substancias explosivas pueden generar un gran incendio.
  • Generan malos olores y emiten gases contaminantes. Los vertederos son una de las causas del calentamiento global porque generan y emiten biogás, una mezcla formada por gas metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2).
  • Están relacionados con un aumento directo del número de animales transmisores de enfermedades. Los vertederos irregulares son un foco de atracción de insectos y de animales como roedores. Su presencia, junto a otros agentes contaminantes, hacen tanto estos lugares como su entorno sean insalubres.

 

 

El problema de los vertidos ilegales en España

Según datos DEL 2017 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en nuestro país se generan 22 millones de toneladas al año, de los cuales más de la mitad, se destinan al vertido. 

A pesar de los esfuerzos de la UE para la regulación del reciclaje de residuos, España sigue estando lejos de cumplir los objetivos marcados. En el año 2017, mientras que la media de los países europeos de residuos municipales reciclados se situaba en el 46,5%, en España este porcentaje se quedaba en el 33,5%. Además, según cálculos de la Comisión Europea en 2018 España contaba con 1.513 vertederos irregulares. Asimismo, desde 2015 nuestro país ha recibido 3 multas del Tribunal de Justicia Europeo por la existencia de este tipo de instalaciones.

Entre el año 2000 y 2006 se consiguió cerrar hasta 4.000 instalaciones ilegales gracias al Plan Nacional de Residuos Urbanos. Sin embargo, los vertederos ilegales siguen siendo un problema especialmente porque aún son el lugar de desecho de los residuos del sector de la construcción. Según datos oficiales, solo el 25% de los desechos de las obras llega a las plantas de tratamiento de residuos para su reciclaje. 

Además, España es uno de los países que más escombros genera por habitante. En total hasta una tonelada al año, y este tipo de residuos supone el 40% del total generado, lo que representa entre un 10% y un 15% más que la media europea.

Como ves,  España todavía tiene mucho camino por recorrer en cuanto a la gestión de residuos y, a pesar de las regulaciones que controlan los vertederos ilegales, muchos residuos siguen vertiéndose de forma ilegal en nuestro país. Para erradicar esta problemática es fundamental que las administraciones instauren unas políticas más estrictas de control y empezar a cerrar de una vez por todas estas instalaciones irregulares. 

 

Escrito por Clara Valls
Foto portada de GettyImages