El problema del eucalipto en Galicia y España es una realidad. Este árbol de origen australiano ya ocupa 1 millón y medio de hectáreas de nuestro país, de las cuales entre 425.000 y 450.000 son gallegas. 

Esta extensión en hectáreas equivale a unos 15.000 kilómetros cuadrados, la suma de la superficie de Cantabria (5.321 km2) y Asturias (10603,57 km2), respectivamente. 

Para hacernos una idea de lo que ocupa este árbol exótico que llegó a España a finales del siglo XIX os mostramos un dato: abarca el 13,8 por ciento de superficie en España y el 6 por ciento en la Unión Europea

 

El problema del eucalipto en Galicia y España: ¿especie invasora o no?

 

El problema de este árbol originario de Australia es que desplaza a los bosques autóctonos del noroeste de la península e impide crecer otras especies de árboles y plantas.

Por otro lado, es un árbol perfecto para hacer celulosa, lo que unido a su gran rapidez de crecimiento hace que sea una especie perfecta para la industria maderera.

Además, el tipo de eucalipto nitens favorece los incendios y es una plaga que no se puede parar tan fácilmente, de hecho, está clasificada como especie invasora por parte del Comité Científico

En 2017 se intentó que el Ministerio de Medio Ambiente lo catalogará como un peligro, pero los intereses de las empresas del sector, el déficit de madera en Europa y la presión política evitaron dicha clasificación.

 

El eucalipto llega hasta ciudades gallegas como Ferrol donde ocupan zonas protegidas como un bosque centenario.

 

Las bases científicas que sustentan los informes negativos de este árbol son varias: 

 

  • Tienen capacidad para transformar el territorio e invadir la vegetación circundante.
  • Posee un alto riesgo de invasión por eso se considera peligroso su cultivo.

 

El hecho de que la especie de eucalipto E. nitens todavía no haya sido incluida en las listas de especies invasoras en España, se debe a la relativamente reciente introducción y naturalización de la misma.

A pesar de estos problemas, la ocupación de este árbol de no deja de crecer, se calcula que ocupa el 30 por ciento de la superficie forestal gallega y el 3 por ciento de España

En Galicia el caso es muy grave ya que está protegido por el gobierno y sostiene un sector industrial y maderero favorecido por el gobierno gallego. 

No cabe duda que el eucalipto es un motor económico en la Comunidad Gallega y aporta riqueza y 5.500 puestos de trabajo. 

Sin embargo, eso no quita la realidad de que es una especie con poca rentabilidad y su rápido crecimiento beneficia el cortoplacismo financiero de su tala que retroalimenta a un sector protegido por una ley moratoria tanto en Galicia como en Asturias y otras regiones.

 

Y es que su protección hace más daño del que parece. Para hacernos una idea del peligro y crecimiento que conlleva su expansión cabe recordar que en Galicia ha pasado de 131.000 hectáreas en los años 70 a unas 500.000 ha en 2021. 

Una cifra 5 veces mayor y que supone que en Galicia haya más eucaliptos plantados que en Australia, tal y como afirma Xosé Manuel Rodríguez, un brigadista forestal y miembro de Adega, la Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia. 

 

La custodia del territorio y la falta de biodiversidad 

 

Este brigadista y defensor del medio ambiente no es el único que lucha contra el problema del eucalipto en Galicia y España mediante su expulsión y erradicación. 

Otras asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro como Verdegaia, las Brigadas Deseucaliptizadoras y Betula luchan por evitar su crecimiento en los montes de Galicia.

Tal y como indican en su página web, el papel de las Brigadas Deseucaliptizadora es recuperar la biodiversidad y combatir la eucaliptización en los montes gallegos

Para ello, movilizan y organizan acciones de voluntariado ambiental para arrancar estos árboles de zonas protegidas y con bosques autóctonas como pueden ser robles,  castaños, tejos y alcornoques.

 

La gente de las brigadas descansando con la ría de Ferrol al fondo.

 

La labor y protección de estas organizaciones es fundamental para la protección de los bosques en Galicia.

Y es que evitan que “las zonas intervenidas no sean pasto del fuego y que sirvan como zonas protectoras, sirviendo de corales verdes y corredores de biodiversidad”. 

 

¿Cómo actúan las brigadas deseucaliptizadoras? 

 

El voluntariado de la custodia del territorio y las brigadas deseucaliptizadoras realizan trabajos necesarios para cuidar del monte gallego. 

Álvaro Alfaro Fernández es miembro de las dos asociaciones: Verdegaia y Betula y nos explica cómo funcionan: 

 

Álvaro Alfaro Fernández miembro de las brigadas deseucaliptizadoras y asociado y colaborador de Betula.

 

Ecoluba: ¿Cómo funcionan estas asociaciones?

 

Pablo de Brigadas Deseucaliptizadoras: Este tipo de proyectos consigue que diferentes asociaciones cooperen entre sí. Viene mucha más gente, se le da mucha más voz a las acciones y se consiguen hacer más cosas. Cuantas más entidades colaboren mejor, la diversidad crea riqueza.

 

Ecoluba: ¿El papel de estas asociaciones no corresponde a las administraciones?

 

Lo que falla es que las ayudas al medio ambiente en Galicia y en España no reciben subvenciones suficientes para regenerar dichos espacios

Si la Administración tuviera que pagarle a todos los voluntarios que están aquí la jornada laboral sería un gasto que no pueden asumir. Las asociaciones y los voluntarios hacen un papel esencial, indispensable y que no se cubre.

Principalmente, por que no se destinan los fondos suficientes para el medio ambiente.

 

Ecoluba: ¿Entiendo que el número de voluntarios varía en cada convocatoria y acción? 

 

Un responsable de las brigadas organiza y da instrucciones sobre cómo erradicar los árboles.

 

Cada acción y cada jornada tiene un plano. Por ejemplo, en la última jornada de deseucaliptización de una fraga centenaria de Ferrol se calcula en base a distintas fases de trabajo. 

Todo depende del ritmo de trabajo de la gente, se calcula una zona como mínimo para deseucaliptizar y en esta pasada jornada en el Monte Fontelo se estimó limpiar unas 2 hectáreas, aproximadamente. 

 

Ecoluba: ¿Se suelen cumplir los objetivos de limpieza y regeneración en cada zona?

 

En el caso de la limpieza de los bordes de la fraga (bosque, en gallego) de Ferrol se han cumplido. La jornada ha sido un éxito. 

En caso de no cumplirse o no llegar al mínimo se vuelve a esperar unos meses y ver cómo evoluciona el monte para seguir cortando al cabo de unos meses.

 

Ecoluba: ¿Cómo se organizan las brigadas? 

 

Las Brigadas se organizan de forma comarcal o local, sumando grupos de personas voluntarias bajo una estrategia, metodología y coordinación común. No se trata de cortar eucaliptos y ya, hay una forma correcta para hacerlo. 

 

Ecoluba: ¿Cómo suelen ser las intervenciones?

 

Limpieza y erradicación de eucalipto y otras especies invasoras y su sustitución por especies frondosas autóctonas (castaños, robles, etcétera) que faciliten la prevención de incendios y la restauración de hábitats.

 

La secretaría de Betula que también actúa en las brigadas, Luísa Montero.

 

Ecoluba: ¿Cómo se acuerda cada intervención?, ¿Hace falta pedir permisos?

 

Con anterioridad a cada intervención realizada por las brigadas realizamos un permiso con los titulares de los terrenos forestales para llegar a un acuerdo de trabajo. 

Así, Verdegaia y otras entidades participantes como las Brigadas pueden desarrollar sus trabajos y, sobre todo, que tengan continuidad en el tiempo para que los árboles autóctonos plantados se mantengan durante el periodo mínimo establecido.

 

Las brigadas deseucaliptizadoras y otras asociaciones realizan un trabajo de limpieza del monte gallego clasificado como voluntariado medioambiental. 

Estas acciones reúnen a cientos de personas unidas por un interés en común, que no es otro que la protección del medio ambiente y un cambio de modelo del monte. 

El problema del eucalipto en Galicia y España lo es menos con gente voluntaria como la de las Brigadas deseucaliptizadoras.

 

Escrito por Ivan Cernadas.