Recientemente hemos empezado a escuchar y a leer la palabra Mindfulness en muchos sitios. Incluso, son cada vez más los expertos que se identifican y se relacionan con este nuevo concepto: psicólogos, médicos, profesionales de la meditación, escritores, academias, etc. Pero aun así, para algunos, puede ser un concepto nuevo, que no se sabe muy bien de qué se trata.

El Mindfulness, o atención plena, se considera una filosofía de vida que incluye la práctica de la meditación. Así que para entender mejor de qué estamos hablando, primero tenemos que explicar un poco más qué es la meditación.

 

¿Qué es la meditación?

La meditación es una actividad intelectual en la que se busca lograr un estado de atención centralizada en un pensamiento o sentimiento, un objeto o algún elemento de la percepción (los latidos del corazón, la respiración, la temperatura corporal…). Esta concentración nos ayuda a llegar a un estado de conciencia plena de nuestro ser y nos ayuda a estar mejor con nosotros mismos, a conocernos mejor, a tomar decisiones, a saber mejor qué es lo que necesitamos en cada momento, a escucharnos y ser fieles a nuestra esencia. Nos ayuda a vivir en el momento presente y pretende liberar la mente de pensamientos nocivos.

 

¿Qué es el Mindfulness?

Foto de El Sevier

Se puede entender el Mindfulness como un giro pragmático a la concepción de la meditación tradicional. El objetivo de esta técnica es mejorar la calidad de vida de las personas en unos términos muy concretos que no están vinculados a ninguna religión ni filosofías de vida concretas. Es simplemente una práctica que puede convertirse en una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas de manera demostrable.

Así, podemos definir el Mindfulness como una herramienta que tiene como objetivo lograr un profundo estado de conciencia durante la sesión, utilizando diferentes técnicas concretas para alcanzarlo. Intentamos conseguir que nuestra conciencia se relaje y no elabore juicios de nuestras sensaciones, percepciones, sentimientos o pensamientos. Escuchar nuestro cuerpo en cada momento a través de diferentes procesos atencionales.

Por lo tanto, el objetivo final del Mindfulness sería conseguir separar la persona de sus pensamientos para poder reconocerlos y poner en duda los procesos mentales que tenemos automatizados desde pequeños, consiguiendo dar una gran importancia al aquí y el ahora.

¿Cómo puedo practicar el Mindfulness?

Lo primero que tienes que hacer es cerrar los ojos y concentrarte en tu respiración. Escúchala, siente como recorre el cuerpo, pero sin pensar en ella, sin controlarla ni modificarla. Como si fueras un espectador de tu respiración, sólo dejándola fluir.

Cuando estés totalmente sumergido en este estado de concentración en tu respiración es cuando puedes empezar a recitar mentalmente un mantra, es decir, una frase corta que, repetida de manera constante y de forma continuada, induce a la relajación. Por ejemplo, podrías utilizar el mantra Ohm de yoga o cualquier frase que te ayude a sentirte mejor, como “me siento bien”, “soy suficiente”, “estoy presente”, etc. También tienes la libertad de recitar tu mantra en voz alta, en función de lo que prefieras.

Una vez te hayas centrado en tu propio mantra y ya casi lo recites de manera natural y automática, sin pensarlo, es cuando puedes empezar a añadir una visualización mental. Puedes crear una imagen en tu cabeza, una imagen placentera, que te guste, que te transmite buenas sensaciones, un lugar relajante, un sitio que te guste y te haga sentir bien… cualquier sitio o situación que te produzca bienestar.

Cuando tengas elegido este lugar feliz, puedes empezar a imaginarte unas escaleras mediante las cuales vas a llegar a este sitio. Puedes imaginarte subiendo cada uno de los peldaños, que te van acercando paulatinamente a este lugar deseado. Mientras tanto, puedes ir contando los escalones.  Y quien dice una escalera, también puedes imaginarte una vela con una flama que va cambiando de intensidad, o cualquier otra imagen que pueda servirte de apoyo.

Este sería un ejercicio para empezar desde cero en el Mindfulness, pero si quieres profundizar más e ir más allá, te dejamos con este video que te explica otras técnicas, un poco más avanzadas, pero que te ayudarán a llegar a este estado de conciencia pleno tan deseado:

 

Los beneficios del Mindfulness

Foto de IESE

Un estudio publicado en la revista Journal of Internal Medicine comentó que practicar media hora de Mindfulness al día, alivia los síntomas de trastornos como la depresión o la ansiedad. La práctica de Mindfulness aporta a sus practicantes un estado de calma y serenidad, lo que afecta a nuestra salud tanto física como emocional. Los niveles de cortisol (la hormona del estrés) descienden, provocando además que la presión arterial disminuya. Además, incluso podría tener efectos positivos en la percepción del dolor con el tiempo.

 

Mejora la memoria, la capacidad de concentración y la creatividad

La meditación también aporta múltiples beneficios a nuestra memoria, nuestra capacidad de concentración, la autoconciencia y la inteligencia emocional.

Tener una mente calmada nos permite tener más espacio para generar ideas nuevas.

 

Fortalece el sistema inmunitario

Otro de los múltiples beneficios que aporta su práctica es que incluso ayuda a mejorar nuestro sistema inmune. Todos sabemos que una mente sana y cuidada ayuda a tener un cuerpo sano.

 

Reduce el insomnio

Ejercer un mayor control sobre las emociones y los comportamientos del día a día nos ayuda a dormir mejor por las noches. Practicar el Mindfulness o conciencia plena nos ayuda a bajar nuestra activación cortical por la noche, lo cual nos ayuda a dormir mejor.

 

Desarrolla la inteligencia emocional y mejora las relaciones con los demás

Nos ayuda a evolucionar internamente. A través de la compasión hacia nosotros mismos, se consigue que las cosas no nos afecten tanto y esto tiene repercusión directa sobre nuestra manera de relacionarnos con los demás. Si nosotros estamos bien con nosotros mismos, podemos llegar a tener relaciones con los otros mucho más sanas y beneficiosas.

Un estudio de la Universidad de Toronto demostró que las personas que incluyen el Mindfulness en su vida poseen más control emocional que las que no lo practican.

 

Puedes ver que la práctica del Mindfulness tiene múltiples beneficios para nosotros y para los demás. Es importante saber gestionar nuestros pensamientos, nuestras emociones y nuestras sensaciones para conseguir tener una vida plena y poder vivir en un estado presente permanente que nos permita aprovechar todo aquello que nos pasa por delante y mejorar la relación con nosotros mismos y con el resto del planeta.

 

Escrito por Júlia Bahí
Foto portada de GettyImages