Las normativas que regulan el consumo de las bolsas de plástico de un solo uso son cada vez más estrictas y pretenden frenar el grave problema medioambiental que representa el uso de este tipo de material. Aunque las medidas instauradas por la Unión Europea  en los últimos años están consiguiendo reducir su consumo no son suficientes. Es necesario que todos hagamos un esfuerzo para eliminarlas de nuestro día a día. En este post te hablamos por qué las bolsas de plástico son tan perjudiciales para el planeta y cuáles son las mejores alternativas. 

 

La guerra contra el plástico 

Un caballito de mar agarrando con la cola un bastoncillo de las orejas o una tortuga ingiriendo una bolsa de plástico al confundirla con una medusa se han convertido en imágenes representativas del peligro que suponen los plásticos de un solo uso para nuestro planeta. 

Estos residuos tardan entre 450 y 1.000 años en degradarse y cuando lo hacen emiten sustancias tóxicas, vapores perjudiciales para el ambiente, contaminan las aguas y matan animales marinos y aves.  Y no solo eso, las bolsas de plástico requieren grandes cantidades de energía para su producción, dado que están compuestas principalmente por sustancias derivadas del petróleo. 

El resultado es que si no se consigue reducir el uso del plástico, según datos de las Naciones Unidas, en 2050 tendremos cerca de 12.000 millones de toneladas de desechos plásticos en los basureros y en la naturaleza. 



¿Qué alternativas existen a las bolsas de plástico? 

Ante este despilfarre de plástico de un solo uso se han empezado a fabricar bolsas con plástico reciclado, las conocidas como bolsas de rafia. Aunque estas tiene una vida útil más larga no esa la solución óptima ya que lo que se debe conseguir es eliminar el plástico de nuestras vidas de una vez por todas.  Existen mejores alternativas, sostenibles y reutilizables. En el siguiente gráfico diseñado por Greenpeace puedes ver la clasificación de los diferentes tipos de bolsa por orden de compromiso ambiental. 

Foto de Greenpeace

De este gráfico nos quedamos con las siguientes: 

 

Bolsas de tela

Las bolsas de tela representan una de las alternativas más cómodas y sostenibles para tu compre eco. Ocupan poco lugar, no pesan y son resistentes. Acostúmbrate a llevar una bolsa de tela plegada en el bolso o en el coche para tenerla a mano. Son muy útiles para las compras rápidas y pequeñas de cada día. Este tipo de bolsa puede llegar a durar unos 8 años. 

 

Mochila

Las mochilas son más resistentes y cómodas. Pueden cargar más peso que las bolsas de ropa por lo que son ideales para compras más grandes. Representan una alternativa fácil y reutilizable para cargar la compra. Algunos fabricantes aseguran que pueden durar 10 años o más. 


Foto de GettyImages

 

Carrito de la compra

Otra buena alternativa es el carro de la compra que usaban, o todavía usan, nuestras abuelas. Te permite hacer una sola compra semanal gracias a su gran capacidad de almacenamiento y facilidad de transportación. Usándolo evitas cargar el peso en tu espalda y te permite prescindir de las bolsas de plástico. Es resistente y puede llegar a durar 15 años.

 

Cesta de esparto

A menudo para ser sostenibles hay que mirar atrás en el tiempo y tomar ejemplo de las generaciones anteriores. La cesta de esparto se usaba tradicionalmente para ir al mercado a comprar y puede ser una buena idea recuperar esta costumbre. Son resistentes y también puede usarlos en casa como sistema de almacenamiento o decoración. La vida útil de un capazo es de 20 años. 

Como ves, existen muchas alternativas a las bolsas de plástico de un solo uso con una vida útil mucho más larga y que suponen un impacto mucho menor para el medioambiente. ¿Cuál es el método que utilizas tú para transporte la compra?

 

Escrito por Clara Valls
Foto portada de GettyImages