Los aceites esenciales son líquidos aromáticos hechos a base de concentrado de hojas, flores, maderas, raíces o semillas. Estos aceites además de perfumar el ambiente también tienen propiedades medicinales y relajantes. Cada vez son más las personas que los usan a diario con fines curativos y cosméticos y disfrutan los beneficios que nos ofrecen. 

Aunque es algo que se ha puesto muy de moda en los últimos años, los aceites esenciales ya se utilizaban 3.500 años antes de Cristo. En los tiempos egipcios utilizaban la aromaterapia con fines religiosos, medicinales y cosméticos. Hacían uso de los aceites como elementos cicatrizantes, curativos e incluso como protección contra los malos espíritus. En este artículo puedes saber más sobre la historia de los aceites esenciales.

El proceso de elaboración de los aceite esenciales requiere mucho cuidado y grandes cantidades de materia prima. En el caso de la recolección de flores, por ejemplo, no se puede hacer en cualquier momento del día, si no en el que la flor tiene todas sus propiedades. Por su elaborado y lento proceso de producción el precio de los aceites suele ser un poco elevado. Pero tener unos cuantos en casa merece la pena y en este artículo te explico por qué. 

 

¿Qué propiedades tienen los aceites esenciales?

Los aceites esenciales tienen propiedades específicas de los elementos naturales de los que se obtienen. En general podemos atribuirles las siguientes propiedades y funciones medicinales:

  • Antibióticos
  • Antiinflamatorios
  • Antisépticos
  • Regeneradores celulares
  • Antivíricos
  • Relajantes
  • Tonificantes
  • Antiradicales
  • Activan la circulación sanguínea y linfática.

 

¿Cómo se usan los aceites esenciales? 

Hay diferentes maneras de consumir los aceites esenciales y de que nuestro cuerpo se beneficie de sus propiedades. Son las siguientes: 

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  1.  Inhalación:  La manera más común y segura de consumirlos es a través del olfato.  Puedes usar un difusor o bien añadir unas gotas de agua caliente para inhalar su vapor. La aromaterapia  activa nuestro sistema límbico que es el encargado de regular las emociones, el hambre, la memoria o los instintos sexuales. Inhalar aceites esenciales puede ayudarte a dormir mejor, a relajarte y a respirar mejor cuando estás congestionado. También puede ayudarte a mejorar la concentración, a combatir la ansiedad o a calmar un dolor de cabeza. 
  2. Vía cutánea : Los aceites son ricos en vitaminas y en ácidos grasos insaturados y proporcionan una profunda hidratación y nutrición a nuestra piel. Sin embargo, la mayoría de aceites esenciales al ser tan concentrados no se pueden aplicar directamente sobre la piel. Por esta razón para su uso tópico normalmente se diluyen en agua o otras sustancias conductoras como aceites vegetales. Sólo los aceites esenciales de lavanda, manzanilla y árbol de té pueden aplicarse directamente en la piel. Los aceites esenciales hidratan y nutren en profundidad dejando un tacto aterciopelado sin sensación grasa en la piel. Puede aplicarlos con un masaje o tomándote un baño.
  3. Ingesta:  No todos los aceites son comestibles. Algunas personas los emplean en recetas de cocina para aromatizar bizcochos o aceites.  Algunos aceites esenciales se pueden ingerir en forma de píldoras. No obstante, en este caso es recomendable que sea un especialista quien que haga la prescripción y la posología.  Los más conocidos que se ingieren son los aceites de Omegas: 3, 6 y 9.

 

Beneficios de los aceites más populares

A continuación os dejo una lista con los aceites más usados y algunas de sus propiedades:

      • Lavanda: Funciona bien para calmar la ansiedad, el insomnio y los dolores de cabeza. También como repelente para insectos y para relajar el cuerpo de tensiones. Además reequilibra las pieles secas e irritadas.
      • Geranio: Es anticelulítico y antinflamatorio. Nutre la piel y calma los eczemas. También previene el envejecimiento de la piel. 
      • Árbol de té: Es bueno para el exceso de grasa en la piel como cuando surgen granitos. También para calmar el dolor de cabeza o combatir los piojos.
      • Manzanilla: Es adecuado para tratar anomalías en la piel. Tiene efectos anti-inflamatorios y analgésicos, ideal para problemas musculares y de articulaciones. También tiene efectos relajantes, se aplica para el dolor de cabeza de origen tensional y es un buen reparador del sueño.
      • Romero: Es bueno para dolores reumáticos, para combatir las agujetas o la fatiga muscular. Es tonificante y fortifica los cabellos débiles.
      • Eucalipto: Ayuda a descongestionar la nariz y abrir las vías respiratorias y reducir la tos. Al ser antiséptico es perfecto para eliminar los gérmenes de la boca, reducir la placa y mejorar la salud de las encías. Ideal para mantener la concentración y buenos niveles de energía. 
      • Menta: Adecuado para aliviar el malestar estomacal y descongestionar las vías respiratorias.  Tiene un efecto calmante en las inflamaciones cutáneas y funciona como repelente de insectos. 
      • Naranja: Es antiespasmódica, relaja el cuerpo. Combate el estrés, el agotamiento mental, el dolor muscular y las articulaciones. 
      • Tomillo: bactericida, combate todo tipo de infecciones.
      • Jazmín: Es estimulante, afrodisíaco y eleva el estado de ánimo.

Estos son solo algunos ejemplos pero en el mercado puedes encontrar una gran variedad de aceites con numerosos beneficios para tu salud mental y física. ¿Cuál es tu preferido y qué usos le das? ¡Cuéntanos!

Recuerda, si conservas tus aceites en sitios frescos y oscuros que no estén expuestos a cambios bruscos de temperatura pueden durar hasta 4 años manteniendo todas sus propiedades.

Escrito por Clara Valls
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